Una letra de una vieja y muy nueva canción

Hoy un amigo, Jesús Méndez Mao, ha publicado una entrada en su Facebook:

“La España oficial consiste, pues, en una especie de partidos fantasmas que defienden los fantasmas de unas ideas y que, apoyados por las sombras de unos periódicos, hacen marchar unos Ministerios de alucinación”.
“Dos Españas que viven juntas y que son perfectamente extrañas: una España oficial que se obstina en prolongar los gestos de una edad fenecida, y otra España aspirante, germinal, una España vital, tal vez no muy fuerte, pero viviente, sincera, honrada, la cual estorbada por la otra, no acierta a entrar de lleno en la historia..."
“Asistimos al fin de la crisis de la Restauración, crisis de sus hombres, de sus partidos, de sus periódicos, de sus procedimientos, de sus ideas, de sus gustos y hasta de su vocabulario..." Vieja y nueva politica, 1914, Jose Ortega y Gasset.

Pues bien, esta gente vital, la mejor sin duda, con frecuencia tiene que sufrir en la más absoluta soledad e incompresión al desprecio de los que necesitan banderas, himnos, reglamentos y contratos para justificar una identidad que no tienen, una personalidad grisacea y un pensamiento miserable.

Hoy, y ya estamos empezando a ver signos de alguna esperanza hay quienes vuelven a entonar con voz fuerte la canción, nunca olvidada de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzman. Tal vez un himno de los que no necesitamos himnos ni banderas, sólo rostros, palabras y hechos. Creo que debemos, que tenemos la responsabilidad de formar en el valor de lo germinal.

Para todos, para mi: A CANTAROS.

Tú y yo, muchacha, estamos hechos de nubes
pero ¿quién nos ata?
Dame la mano y vamos a sentarnos
bajo cualquier estatua
que es tiempo de vivir y de soñar y de creer
que tiene que llover
a cántaros.
Estamos amasados con libertad, muchacha,
pero ¿quién nos ata?
Ten tu barro dispuesto, elegido tu sitio,
preparada tu marcha.
Hay que doler de la vida hasta creer
que tiene que llover
a cántaros.
Ellos seguirán dormidos
en sus cuentas corrientes de seguridad.
Planearán vender la muerte y la paz.
¿Le pongo diez metros, en cómodos plazos, de felicidad?
Pero tú y yo sabemos que hay señales que anuncian
que la siesta se acaba
y que una lluvia fuerte, sin bioencimas, claro,
limpiará nuestra casa.
Hay que doler de la vida, hasta creer,
que tiene que llover
a cántaros.

Visitas: 62

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Cero en conducta para añadir comentarios!

Participar en Cero en conducta

Sobre

Nos otorgaron el SELLO de Leer.es

Guía de uso

Consulta la Guía de uso de Cero en conducta.

¡Sácale el máximo partido a esta Red Social!

Los Retos de Cero en Conducta

Foro

Creatividad y Procrastinación

A quien pueda interesarle dejo enlace de una clase sobre creatividad y procrastinación: https://youtu.be/xgznyGI7gW8Continuar

Iniciada por Iván Trasgu en Foro general ayer.

El Arte de Contar Historias

Quisiera compartir con este grupo un vídeo explicativo de una de las facetas que desarrollo que quizá pueda resultar de interés.https://www.youtube.com/watch?v=AwAuU1Q6PhMA continuación…Continuar

Iniciada por Iván Trasgu en Animaciones para un Plan Audiovisual en las aulas 13 Nov.

Miembros

Fotos

  • Añadir fotos
  • Ver todos

Añádenos a tus círculos en Google +

Síguenos en Scoop.it

Suscríbete a nuestro canal

Síguenos en Facebook

Nuestro perfil en Tiching

Distintivo

Cargando…

© 2017   Creado por Cero en conducta.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio